El Financiero

Los precios del oro lograron su primer alza semanal en cuatro semanas debido a que la incertidumbre sobre la aprobación de la reforma fiscal estadounidense empujó al dólar a un mínimo en nueve días contra el yen.

La Bolsa mexicana registró su mejor semana desde mediados de julio en un entorno de compras de oportunidad. El referente bursátil IPC subió 2.29%, la mayor alza desde la que concluyó el 14 de julio.

Los precios del crudo cerraron la jornada con tendenca mixta, en medio de cierre del oleoducto Forties en el Mar del Norte, la continuación de los recortes de producción liderados por la OPEP y un declive de los inventarios globales, pero un alza en el bombeo en Estados Unidos impidió revertir la caída semanal.

Este viernes, el peso mexicano opera errático luego del alza de tasas por parte del Banxico y a la espera de noticias de la reforma fiscal de Donald Trump.

Esta semana, los bancos centrales de todo el mundo endurecieron su postura en materia de política monetaria, pero apenas repercutió en los mercados financieros.

La criptomoneda ha roto récords en los últimos meses, pero su auge tiene consecuencias en sectores que, al parecer, no tienen relación con el mercado de las criptodivisas.

Entre los principales factores de presión señalados por el Banco de México, destacó el alza en los precios de los energéticos, el comportamiento en los precios de frutas y verduras, así como el alza al salario mínimo. Prevén que Banxico suba de nuevo su tasa en 2018.

La oposición del senador republicano Marco Rubio se unió a la indecisión de algunos de sus colegas a la reforma tributaria que está impulsando su partido, lo que llevo a la baja a los principales indicadores accionarios.

Contra todo pronóstico, la BMV tuvo en 2017 uno de los años más activos de los últimos cuatro, al reportar 34 nuevas emisiones con un financiamiento que podrá superar los 600 mdp, un crecimiento de 19% en términos anuales.

La mezcla mexicana subió 33 centavos en relación con su cierre del miércoles, pese a que en su informe la EIA anticipa que en 2018 la producción de crudo superará la demanda y bajará los precios.